En la construcción modular de acero, los edificios se ensamblan a partir de módulos prefabricados. La estructura portante de cada unidad de habitación consta de perfiles de acero de alta resistencia, lo que garantiza la integridad estructural y la estabilidad específicas del proyecto. Se trata de un entramado de acero tridimensional, autoportante y soldado, con esquinas flexibles y sin muros de carga. Esto permite una máxima flexibilidad para futuras modificaciones de la distribución.
Cada módulo puede tener hasta 20 metros de largo y aproximadamente 4 metros de alto. La prefabricación industrial se realiza con precisión milimétrica, siguiendo el diseño detallado. Además, la estructura de acero ofrece gran estabilidad y durabilidad, lo que, entre otras cosas, garantiza la resistencia sísmica —requerida en algunas regiones— y permite su futura reubicación.