La butaca icónica presenta formas muy modernas e incluso “espaciales”, que no se habían visto nunca antes. Los primeros años Cincuenta marcan un período de cambio radical en los proyectos de mobiliario de Gio Ponti, encaminados hacia soluciones muy novedosas vinculadas a la funcionalidad y la esencialidad de las formas. Son varios los aspectos que llevan a Ponti hacia esta nueva forma de diseñar: el final de la segunda guerra mundial, con las ganas de volver a empezar y reconstruir un mundo moderno rico en novedades, alejándose del pasado; la disponibilidad de materiales novedosos, que permite concebir objetos que antes no podían realizarse.