Hay cosas que es mejor no cambiar. Las ventanas de madera-aluminio de la colección LivingLine están diseñadas con tal discreción que se integran en perfecta armonía en arquitecturas de carácter tradicional. También aportan un toque impresionante en la renovación de viviendas antiguas. En cuanto al aislamiento, más siempre es mejor. Gracias a la incorporación de un tercer vidrio y una segunda capa de gas argón, la LivingLine 0.8 supera claramente el aislamiento del doble acristalamiento estándar en eficiencia térmica. Con una excelente relación calidad-precio, la LivingLine 0.8 es la solución ideal para quienes cuidan su presupuesto.
Marcando el estándar en eficiencia energética: la LivingLine 0.7 incorpora un tercer vidrio, que aumenta el grosor del cristal a casi 5 centímetros. Además, incluye un núcleo aislante especialmente diseñado, un relleno de gas avanzado, un doble revestimiento invisible y separadores con aislamiento térmico. ¿El resultado? Este sistema ofrece un aislamiento térmico un 46 % mejor que el de las ventanas estándar, lo que lo convierte en la mejor opción para quienes priorizan el ahorro energético.