Los retenedores electromagnéticos para puertas son robustos y de diseño atractivo. La carcasa tiene un acabado de pintura en polvo de poliéster horneada de color aluminio, de gran durabilidad. La sección de suelo o pared aloja el electroimán, mientras que la placa de contacto se fija a la puerta. La placa de contacto cuenta con una rótula de nailon (giratoria) que absorbe los impactos y permite ajustarla a cualquier ángulo de la puerta. Las unidades de suelo están disponibles para puertas individuales o dobles (espalda con espalda). Las unidades de pared están disponibles para montaje empotrado o en superficie.
Se deben instalar sistemas de apertura de puertas siempre que estas puedan utilizarse eficazmente para contener el humo y el fuego, o cuando sea deseable, por otros motivos, abrir una puerta de cierre automático desde una ubicación remota.
El funcionamiento a prueba de fallos es una característica inherente de los sistemas de apertura y cierre de puertas Kidde. En caso de fallo eléctrico, las puertas se liberan automáticamente, pero pueden abrirse o cerrarse manualmente en cualquier momento. Todas las unidades no tienen piezas móviles, son autónomas y no requieren mantenimiento.
Estos dispositivos de retención de puerta tienen una fuerza de sujeción de aproximadamente 15 a 25 lbf (66 a 111 N). El dispositivo mantiene la puerta abierta mientras está energizado. Al desactivarse mediante un relé controlado por el sistema de alarma contra incendios u otro interruptor, la puerta se libera y vuelve a la posición cerrada, evitando la propagación del humo y las llamas. Los dispositivos de retención de puerta electromagnéticos deben utilizarse e instalarse de acuerdo con los códigos y normas de construcción locales.